Terapia infantil
La terapia infantil está orientada a ayudar a niños y niñas a comprender y gestionar sus emociones, mejorar su comportamiento y desarrollar herramientas psicológicas que les permitan afrontar los retos de su etapa evolutiva.
Durante la infancia se producen muchos cambios a nivel emocional, social y académico. Cuando aparecen dificultades, un acompañamiento psicológico adecuado permite detectar el origen del problema y trabajar de forma respetuosa y adaptada a la edad del menor.
La terapia infantil se basa en un enfoque cercano, utilizando el juego, el diálogo y dinámicas específicas que facilitan la expresión emocional y el desarrollo personal.
Problemas escolares
Las dificultades en el entorno académico pueden manifestarse como bajo rendimiento, desmotivación, bloqueos ante los estudios o conflictos con profesores y compañeros. En terapia trabajamos la autoestima académica, la organización del estudio y la gestión emocional relacionada con el aprendizaje.
Ansiedad y depresión
Los niños también pueden experimentar ansiedad, tristeza persistente o cambios importantes en su estado de ánimo. A través de la terapia se les ayuda a identificar lo que sienten, comprender sus emociones y desarrollar estrategias para gestionar la ansiedad y recuperar su bienestar emocional.
Miedos, temores y fobias
Los miedos forman parte del desarrollo infantil, pero cuando se vuelven intensos o limitan la vida diaria es importante abordarlos. En consulta trabajamos de forma progresiva para que el niño pueda enfrentarse a sus temores con seguridad y confianza.
Acoso escolar o bullying
El acoso escolar puede afectar profundamente a la autoestima y al bienestar emocional del menor. La intervención psicológica ayuda a reforzar la seguridad personal, gestionar el impacto emocional de la situación y dotar al niño o adolescente de herramientas para afrontarla adecuadamente.
Problemas de conducta
Las conductas desafiantes, los enfados frecuentes o las dificultades para seguir normas pueden ser señales de que el niño necesita apoyo para gestionar sus emociones. En terapia se trabajan habilidades de autocontrol, comunicación y resolución de conflictos.
Altas capacidades
Los niños con altas capacidades pueden presentar necesidades emocionales y educativas específicas. La terapia ayuda a comprender su perfil, fortalecer su autoestima, mejorar la adaptación social y gestionar posibles situaciones de frustración o incomprensión.
Déficit de atención e hiperactividad
El TDAH puede afectar a la concentración, la impulsividad y la organización diaria del niño. Mediante intervención psicológica se desarrollan estrategias para mejorar la atención, la autorregulación y el funcionamiento en casa y en el colegio.
